Cómo saber si tu hipoteca tiene la cláusula 365/360
Está en el apartado más aburrido de la escritura, escrita en un párrafo que nadie lee. Se localiza en cinco minutos si sabes qué buscar.
La cláusula 365/360 es de las pocas que puedes comprobar tú mismo sin ayuda. No hace falta interpretar nada jurídico: o el documento dice 360, o no lo dice. Esta guía te lleva hasta ella.
Qué estás buscando exactamente
Para calcular cuánto interés te corresponde pagar cada día, el banco divide el tipo anual entre los días del año. Si divide entre 365 y luego cobra 365 días, todo cuadra. Si divide entre 360 y luego cobra los 365 días reales, el interés diario le sale más alto y pagas cinco días de más cada año.
El multiplicador es siempre el mismo: 365 dividido entre 360 da 1,013889. Un 1,3889 % más de intereses cada año, durante toda la vida del préstamo. Sobre trescientas cuotas, eso deja de ser calderilla.
Paso 1: abre la escritura por el sitio correcto
No busques por el principio. La cláusula está siempre en la parte financiera, que suele titularse de alguna de estas formas:
- Intereses ordinarios o interés remuneratorio
- Condiciones financieras o cláusulas financieras
- En hipotecas posteriores a 2019, también en la FEIN o en la ficha de advertencias estandarizadas
En una escritura tipo, esa parte cae entre las páginas 4 y 12. Si tu documento tiene índice, ve directo.
Paso 2: busca estas palabras
Una vez en ese apartado, la cláusula aparece con alguna de estas redacciones. Son casi literales, cambian poco de una entidad a otra:
- «se tomará como base un año comercial de 360 días»
- «base 360» o «divisor 360»
- «el interés se calculará sobre la base de un año de 360 días y los días efectivamente transcurridos»
- una fórmula matemática con un 360 en el denominador, del tipo C × r × d / 360
La combinación que confirma el problema es doble: 360 en el divisor y días naturales o efectivos en el numerador. Si ves las dos cosas en la misma cláusula, la tienes.
Paso 3: fíjate en lo que no está
Esto importa tanto como lo anterior. Mira si en algún sitio se explica qué supone esa fórmula en euros. Casi nunca se explica. No hay ejemplo, no hay comparación con la base 365, no hay una cifra que permita a alguien sin formación financiera entender que está pagando más de lo que cree.
Esa ausencia es precisamente el argumento central de la falta de transparencia: la cláusula está escrita, sí, pero redactada de forma que su carga económica real resulta imperceptible para el consumidor medio.
Si ya la has localizado, mándanos una foto de esas páginas y te decimos qué se puede hacer. El estudio previo no se cobra.
Si no tienes la escritura
Pasa constantemente y se resuelve sin drama. Tienes tres vías:
- La notaría donde firmaste. Conserva la matriz y puede expedirte una copia. Es la vía más rápida y suele costar poco.
- El Registro de la Propiedad. Puedes pedir una nota simple o una certificación, presencialmente o en la sede electrónica del Colegio de Registradores.
- Tu propio banco. Está obligado a facilitarte la documentación de tu contrato. Pídelo por escrito y guarda el justificante.
Si no la encuentras pero crees que está
Algunas entidades no usan la palabra «360» en el texto y la meten directamente dentro de una fórmula, o la esconden en un anexo de condiciones generales. Otras la aplican en la práctica sin que quede clara en el papel, y entonces se detecta comparando el cuadro de amortización con el cálculo correcto.
Nosotros lo miramos gratis y te contestamos por escrito diciendo si está o no está. Si no está, te lo decimos igual y ahí termina.
Y si la encuentras, ¿qué?
Que la cláusula exista no equivale a que vayas a recuperar automáticamente. Los tribunales no siguen un criterio único sobre esta cláusula y no hay doctrina unificada del Tribunal Supremo, así que el pronóstico depende del partido judicial y de cómo esté redactado tu contrato. Lo explicamos con detalle en la página de la cláusula 365/360, donde además hay una calculadora para estimar el exceso.
Lo que sí conviene saber es que esta cláusula rara vez viene sola. Quien la tiene suele arrastrar también gastos de formalización sin reclamar, una comisión de apertura o una cláusula suelo. Todo eso se acumula en la misma demanda, y ahí es donde suele estar el grueso del importe.
Preguntas frecuentes
¿En qué parte de la escritura está la cláusula 365/360?
En el apartado de intereses ordinarios o de condiciones financieras, que en una escritura tipo suele estar entre las páginas 4 y 12. En hipotecas posteriores a 2019 puede aparecer también en la FEIN.
¿Puedo pedir la escritura si la he perdido?
Sí. Puedes solicitar copia en la notaría donde firmaste, pedir nota simple o certificación en el Registro de la Propiedad, o requerir la documentación a tu propio banco, que está obligado a facilitártela.
¿Cuánto se cobra de más con la cláusula 365/360?
El exceso equivale al 1,3889 % de los intereses satisfechos, que es lo que resulta de dividir 365 entre 360. En una hipoteca media suele situarse entre varios cientos y unos pocos miles de euros a lo largo de toda la vida del préstamo.